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Alfonso Arizmendi Regaldie (San Cristóbal de la Laguna, Islas Canarias, (España), 1911 - Valencia (España) 2004), más conocido por el seudónimo Alf Regaldie formado con la abreviatura de su nombre y con su segundo apellido, de origen francés, aunque también utilizó el de Carlos de Monterroble. Aunque nació en la localidad canaria de San Cristóbal de la Laguna, durante la mayor parte de su vida residió en Valencia, por lo que se le puede considerar con toda justicia miembro de pleno derecho de la escuela de ciencia-ficción valenciana. Al igual que ocurrió con otros muchos contemporáneos suyos, tuvo la desgracia de verse atrapado en la vorágine de la Guerra Civil española, participando como combatiente en el bando republicano. lo que le acarreó, como es fácil suponer, serias dificultades una vez acabada la contienda, llegando a estar encarcelado por ello durante siete años.
'El monstruo de Londres. La leyenda de Jack el Destripador' supuso la primera incursión literaria del doctor Gabriel Antonio Pombo en la época victoriana y en la historia del criminal más misterioso de todos los tiempos. La obra mereció elogios de la crítica especializada, la cual ha destacado: '...Este libro, disfrutable para un amplio espectro de lectores, es tan indicado para los hispano parlantes deseosos de adquirir conocimentos básicos antes de introducirse en el caso como para los coleccionistas cuya aspiración es poseer cada obra que se publique sobre el esquivo asesino que se desvaneció para siempre una fría mañana de 1888. Ninguno de ellos se verá defraudado...'
Beth se dio cuenta de que un ser destacaba del fondo más oscuro de la puerta y avanzaba lentamente hacia ella.Veía su rostro pálido, el cual presentaba un aspecto fantasmagórico.Pero no se dejó impresionar por ello y disparó, primero un cartucho, luego otro.Recibió la impresión de que el extraño ser era sacudido por los dos disparos.Pero no cayó al suelo y prosiguió su lento e inexorable avance.El supuesto fantasma rió de manera tan extraña, que llegó a impresionar a la rubia Beth.
Pocos autores han sido tan caricaturizados como Leibniz. La sátira que le dedicó Voltaire en Cándido redujo su filosofía al optimismo del mejor de los mundos… Nada más injusto para con un pensador tan prolífico como complejo, gran parte de cuya obra sigue inédita por su tamaño e interdisciplinariedad. Político y filósofo comprometido con su tiempo, como matemático diseñó una máquina de calcular y descubrió el cálculo infinitesimal, además de documentar el sistema binario gracias a su interés por la cultura china. A Leibniz le hubiera encantado encontrar un lenguaje universal para resolver las controversias y contribuir al entendimiento entre los diversos credos, osó sentar a Dios en el banquillo con su Teodicea y acuñó el lema de Theoria cum praxi, auténtico emblema para la Ilustración.
Alfonso Arizmendi Regaldie (San Cristóbal de la Laguna, Islas Canarias, (España), 1911 - Valencia (España) 2004), más conocido por el seudónimo Alf Regaldie formado con la abreviatura de su nombre y con su segundo apellido, de origen francés, aunque también utilizó el de Carlos de Monterroble. Aunque nació en la localidad canaria de San Cristóbal de la Laguna, durante la mayor parte de su vida residió en Valencia, por lo que se le puede considerar con toda justicia miembro de pleno derecho de la escuela de ciencia-ficción valenciana. Al igual que ocurrió con otros muchos contemporáneos suyos, tuvo la desgracia de verse atrapado en la vorágine de la Guerra Civil española, participando como combatiente en el bando republicano. lo que le acarreó, como es fácil suponer, serias dificultades una vez acabada la contienda, llegando a estar encarcelado por ello durante siete años.
Menos de diez semanas le bastaron al asesino en serie motejado Jack el Destripador para adquirir su triste pero persistente celebridad. Sus sangrientas hazañas se convirtieron en leyenda. Su identidad permanece oculta bajo un velo tan impenetrable como la densa niebla de las noches londinenses donde el criminal hiciera su aparición.El Doctor Gabriel Antonio Pombo, uno de los pocos “Ripperólogos” de habla hispana, nos ofrece aquí la continuación de la historia iniciada con El Monstruo de Londres. La Leyenda de Jack el Destripador. Así se concluye una minuciosa investigación criminológica que se lee como si de la más apasionante novela de suspense se tratase.
Alfonso Arizmendi Regaldie (San Cristóbal de la Laguna, Islas Canarias, (España), 1911 - Valencia (España) 2004), más conocido por el seudónimo Alf Regaldie formado con la abreviatura de su nombre y con su segundo apellido, de origen francés, aunque también utilizó el de Carlos de Monterroble. Aunque nació en la localidad canaria de San Cristóbal de la Laguna, durante la mayor parte de su vida residió en Valencia, por lo que se le puede considerar con toda justicia miembro de pleno derecho de la escuela de ciencia-ficción valenciana. Al igual que ocurrió con otros muchos contemporáneos suyos, tuvo la desgracia de verse atrapado en la vorágine de la Guerra Civil española, participando como combatiente en el bando republicano. lo que le acarreó, como es fácil suponer, serias dificultades una vez acabada la contienda, llegando a estar encarcelado por ello durante siete años.
Un cuento escrito por Gabriel Pombo y protagonizado por uno de los personajes que más presencia ha tenido en 'CrimenyCriminologo' durante 2012. Jack 'El destripador'.
Resultaba impresionante el silencio que reinaba a semejantes horas en aquel barrio residencial de Túnez «La Blanca», la hermosa capital norteafricana, de inconfundible aspecto por su encalado caserío deslumbrante de blancura y por sus numerosas mezquitas de esbeltos almilares.Pero a Dick Matews no le impresionaba aquello en absoluto y ni siquiera se fijaba en ello. Sus sentidos estaban pendientes de una lujosa mansión rodeada de frondoso jardín y en la cual le había parecido ver moverse siluetas que calificó de misteriosas.
Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios...Que la consabida lista de los siete dones del Espíritu Santo queda incompleta sin el don de la alegría y el don del humor queda luminosamente patente en esta como 'vida' de Juan XXIII.Doscientas dosis supervitaminadas de oxígeno para seguir peregrinando.
Alfonso Arizmendi Regaldie (San Cristóbal de la Laguna, Islas Canarias, (España), 1911 - Valencia (España) 2004), más conocido por el seudónimo Alf Regaldie formado con la abreviatura de su nombre y con su segundo apellido, de origen francés, aunque también utilizó el de Carlos de Monterroble. Aunque nació en la localidad canaria de San Cristóbal de la Laguna, durante la mayor parte de su vida residió en Valencia, por lo que se le puede considerar con toda justicia miembro de pleno derecho de la escuela de ciencia-ficción valenciana. Al igual que ocurrió con otros muchos contemporáneos suyos, tuvo la desgracia de verse atrapado en la vorágine de la Guerra Civil española, participando como combatiente en el bando republicano. lo que le acarreó, como es fácil suponer, serias dificultades una vez acabada la contienda, llegando a estar encarcelado por ello durante siete años.
Alfonso Arizmendi Regaldie (San Cristóbal de la Laguna, Islas Canarias, (España), 1911 - Valencia (España) 2004), más conocido por el seudónimo Alf Regaldie formado con la abreviatura de su nombre y con su segundo apellido, de origen francés, aunque también utilizó el de Carlos de Monterroble. Aunque nació en la localidad canaria de San Cristóbal de la Laguna, durante la mayor parte de su vida residió en Valencia, por lo que se le puede considerar con toda justicia miembro de pleno derecho de la escuela de ciencia-ficción valenciana. Al igual que ocurrió con otros muchos contemporáneos suyos, tuvo la desgracia de verse atrapado en la vorágine de la Guerra Civil española, participando como combatiente en el bando republicano. lo que le acarreó, como es fácil suponer, serias dificultades una vez acabada la contienda, llegando a estar encarcelado por ello durante siete años.
Clémentine vive en París, en un espléndido apartamento con vistas a la ciudad y a sus tejados. Es una chica joven, alegre y afortunada, con un trabajo que adora: leer libros a chicos con dificultades, ayudándoles a que superen sus miedos a través de la terapia de las palabras. Albert Séraphin es un joven escritor quien, después de haberse cruzado con Clémentine por la calle, y quedarse deslumbrado por ella, convierte a Clémentine en la protagonista de su novela. Al publicar este libro, titulada Fábula en París, esta se convierte rápidamente en un best seller; el público se enamora locamente de una novela que está escrita desde el corazón. Clémentine también lee la novela, y al pasar la última página tiene una extraña sensación; intuye que esta historia tiene algo de premonitorio. Hay algo que transmite el libro que parece pertenecerle solo a ella. Clémentine descubrirá que el mejor regalo que un libro puede ofrecer es su capacidad para unir a las personas y que estos a veces son el salvoconducto para poder llegar a algo parecido al verdadero amor.
Se deslizó sigiloso, llegó hasta la puerta y volvió a observar por la mirilla. Y seguro ya de las posiciones que ocupaban sus dos adversarios, se dispuso a actuar.Abrió de improviso y descargó con la rapidez del rayo un furioso golpe en la cabeza de uno de los hombres, empleando para ello su pistola la cual había empuñado por el cañón.No había perdido de vista al otro hombre, advirtiendo su gesto de sorpresa.Le vio llevar la mano a su cuchillo, pero antes de que llegase a él le asestó un puñetazo que lo lanzó violentamente de espaldas.
“Si estás viendo esto, es porque estoy muerto”, dice a la cámara el periodista Javier Gondar pocas horas antes de que le peguen un balazo en la cabeza. En el video, Gondar señala como culpable de su asesinato al Cacique de San Julián, uno de los curanderos más famosos de la Patagonia.
Tras una experiencia difícil, Ricardo Varela se inicia en un extraño hobby: filmar con cámara oculta a chamanes y brujos de su ciudad y exponer sus trucos en Internet. No sabe si existe la brujería, ni le interesa demasiado. De lo que sí está seguro es que su ciudad está llena de farsantes sin escrúpulos dispuestos a prometer salud, dinero y amor a cualquiera que quiera creer. Y pagar.
Para Ricardo, enfrentarse al Cacique es la única forma de cerrar una herida que lleva dos años abierta. Sabe que tendrá que poner en riesgo su vida, y no le importa. Lo que no se imagina es que ese brujo no es más que el primer eslabón de una macabra trama que lleva años cobrándose vidas en nombre de la fe.
Siempre nos creímos dueños de nuestro destino; sin embargo, estamos ligados al devenir de las guerras de otro mundo más antiguo que el propio tiempo, donde el resultado de cada batalla condicionará nuestros actos, pues ambos bandos necesitan de nuestro apoyo inconsciente para lograr la victoria final que marcará el futuro de todos. Ian, un chico adolescente se ve especialmente involucrado en esta lucha cuando descubre que ambos lados tratan de atraerle incansablemente. Esta situación le hará emprender una búsqueda personal donde conocerá el verdadero significado de la amistad, la confianza y sobre todo del amor; llevándole a tomar una importante decisión que afectará a ambos mundos.
En plena Patagonia, un joven buzo aficionado oye por casualidad la historia de una corbeta británica que naufragó en 1770 no lejos de lo que hoy es su pueblo. Probablemente se trate de otro de los tantos rumores falsos que circulan por Puerto Deseado pero, por preguntar, él y sus amigos no pierden nada. ¿O sí? Tan pronto como obtienen algo de información, un asesinato transforma la inocente búsqueda en una competencia por reflotar, luego de más de dos siglos bajo el mar, un secreto capaz de cambiar la Historia. Pero, si quieren encontrarlo, deberán arriesgar sus vidas.
Llevaban en España más de 50 años y sin embargo casi nadie había oído hablar de ellos. A finales de 1997, el semanario Tribuna desveló las relaciones de Alicia Koplowitz, con los Legionarios de Cristo, una hermética y ultracatólica orden religiosa de origen mexicano. Estamos ante una obra en la que los lectores pueden ver c ómo los legionarios, empeñados en formar y ganar para Cristo a los líderes de América Latina y del mundo, han logrado captar a numerosos altos cargos de los gobiernos de España y México, a no pocos barones nacionales y locales de formaciones como el español Partido Popular, los mexicanos PAN y PRI, y la chilena UDI, y a una larga lista de personalidades de la empresa, las finanzas, las ciencia y el arte.
En un bosque solitario, dos adolescentes son brutalmente atacados por un ser de una fuerza sobrenatural. En su declaración, ambos sostienen que el agresor es un zombi.La inspectora Laura Tébar es encargada de la investigación. Se trata de una profesional de 55 años, brillante, solitaria y con un carácter temible forjado en un pasado lleno de errores imposibles de remediar. Se la respeta y se la teme a partes iguales. Con Tébar, y a su pesar, comienza a trabajar el subinspector Merino, un joven tan inexperto como intuitivo y motivado.Los dos no pueden ser más opuestos y no tardan en chocar. A través de la novela, el lector asistirá a un auténtico tour de force entre ambos personajes, que pasarán lo suyo antes de permitirse el mínimo respeto mutuo que les permita colaborar y enfrentarse a unos seres tan misteriosos como violentos, que atacan desde lo más profundo del bosque, parecen invulnerables y desaparecen sin dejar rastro. Cristina C. Pombo trama una intriga originalísima que supone una vuelta de tuerca en el thriller contemporáneo, un género en que parecía que todo estaba inventado y al que, sin embargo, le faltaba traspasar una última frontera que, literalmente, está en el más allá.
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